Empecé con 18 años en Valladolid en Valdearcos de la Vega, mis padres eran pastores. Estaba en el campo con un rebaño de ovejas y se me apareció una luz blanca en la cual presentí muertes que luego ocurrieron, predecía el futuro de mis vecinos y a raíz de eso me dí cuenta que tenia un don, videncia.
A partir de aquí vine a Madrid, y puse mi consulta en Fuenlabrada para ayudar a la gente con sus problemas. Con mi experiencia laboral abro el gabinete y con el boca a boca y el éxito de mi labor, empezaron a llamarme agentes, medios de comunicación, para colaborar con ellos.
En la actualidad tenemos un equipo de doce profesionales, seleccionados y experimentados videntes tarotistas que atienden las llamadas las veinticuatro horas al día. Dando servicio a las necesidades y consultas de los usuarios, además disponemos de consultas privadas previa cita.